CÓMICS
A más de 40 años de su creación, el inmortal personaje de Oesterheld no pierde actualidad.

Horacio Moreno

VUELVE EL ETERNAUTA
La historia de El Eternauta parece no detenerse nunca. A más de 40 años de su debut y 20 de la desaparición de su creador, Héctor Germán Oesterheld, el viajero de la eternidad está más vivo que nunca.
 

Conscientes de la existencia de una multitud de notas que han reflejado los eventos narrados en la historieta, no queremos fatigar al lector con una nueva descripción y nos limitaremos a presentar el tema de manera más o menos somera.

 

Versiones

El antecedente más inmediato de El Eternauta es otra historieta del propio Oesterheld, también dibujada por Francisco Solano López y publicada en la misma revista que albergaría a la saga. Rolo, el marciano adoptivo es una historia breve que narra las peripecias de un maestro de barrio que, junto a un grupo de amigos, liberará al planeta Marte de la invasión de los temibles pargas, desde las páginas de Hora Cero (suplemento semanal), desprendimiento de la Hora Cero Extra, que también publicaba la editorial fundada por Oesterheld: Frontera.

En septiembre de 1957, esa misma revista daría a conocer la obra cumbre del maestro, El Eternauta, ideada en principio como introducción a una serie de aventuras del personaje como testigo presencial de grandes hechos de la historia de la humanidad, proyecto que luego utilizaría antes de dar a conocer la segunda parte de la historia de este personaje, que saliera novelizada en la revista homónima, de Editorial Emilio Ramírez.

Esta primera parte es la que habitualmente rescata la crítica como la mejor, la que demuestra el humanismo universal a ultranza y defiende los valores tradicionales de la amistad y la familia. Debido a innumerables problemas económicos y administrativos, Frontera debe cerrar y Oesterheld se ve obligado a cancelar sus deudas a través de la venta de sus personajes a diferentes acreedores.

Con Emilio Ramírez Oesterheld realiza varias reediciones y hasta lanza la revista El Eternauta que, en principio, fue pensada para realizar la primera edición compilada de las aventuras del personaje que aparecieran en la Hora Cero semanal. Ante el éxito de los tres volúmenes recopilatorios iniciales, se decide seguir adelante con una nueva serie de aventuras de Juan Salvo. En los números 4 y 5, ya en forma novelizada y con escasas ilustraciones, el personaje narrará sus impresiones como testigo presencial del estallido de la bomba atómica en Hiroshima y el hundimiento de Pompeya por la erupción del Vesubio. Ya a partir del número 6 se retoma el hilo aventurero de la primera parte y se describen una nueva serie de peripecias de Salvo y Favalli, que quedarán inconclusas con el cierre de Emilio Ramírez en 1963. Este material ha sido recopilado más o menos recientemente en un libro titulado El Eternauta y otras historias de ciencia ficción, por Editorial Colihue. Además, también con Emilio Ramírez, Oesterheld reeditaría los libros que marcaron el nacimiento de Frontera en su momento, es decir, las dos series de 9 novelas cada una, en torno a Bull Rockett y Sargento Kirk, a través del sello VistAventuras y, en algunos casos, firmadas con seudónimo.

En 1969, coincidiendo con el Cordobazo, la revista Gente publica una nueva versión de El Eternauta, esta vez dibujado por Alberto Breccia. Pero tanto la radicalización antiimperialista del guión como el dibujo experimental del ilustrador, saben amargos para los delicados paladares editoriales de esa revista y de ese momento histórico, lo que resulta en una conclusión apresurada de la misma, y de alguna manera desmerece el resultado final.

Mientras espera la oportunidad de abordar nuevamente a su personaje más famoso, Oesterheld sigue trabajando el tema de la invasión como metáfora de los hechos que afectan al país. En mayo de 1970 da a conocer la primera versión de ¡Guerra de los Antartes!, dibujada por León Napoo -inversión de Napoleón, seudónimo habitual de Monghiello Ricci- y publicada por la revista 2001, periodismo de anticipación. Durante unos meses de 1974 publicará la segunda versión de esta historia, como tira diaria, en Noticias, periódico ligado a la organización Montoneros, con dibujos de Gustavo Trigo y una historia mucho más desarrollada que la de 1970, que lamentablemente quedó inconclusa por el cierre de la publicación en agosto de 1974.

En 1976, Alfredo Scutti, propietario de Ediciones Record, adquiriría los derechos vendidos por Oesterheld en los ’60, de un tal Seijas y decidiría reeditar la primera parte de El Eternauta. Contactaría, asimismo, al equipo creativo involucrado en dicha versión para proponerle la realización de una nueva saga, que es la que hoy se conoce como El Eternauta II, en el que se muestra el viraje definitivo hacia la izquierda, que ya iban anunciando los trabajos anteriores de Oesterheld.

El guionista nunca pudo ver terminada esta edición ya que fue secuestrado y luego asesinado por la dictadura militar que asoló a la Argentina entre 1976 y 1983.

 

Otras historias

En la década de los ’60, aproximadamente, Ediciones de la Flor le dio un adelanto a Oesterheld para que realizara una eventual novelización de la primera parte de las aventuras de Juan Salvo. Como nunca se concretó, HGO tuvo que devolver ese dinero.

Entre 1972 y 1973 Oesterheld se puso en contacto con Lito Fernández para proponerle la realización de una segunda parte de El Eternauta, que saldría a razón de una o media página diaria en el periódico El Día, de la ciudad de La Plata, lugar donde se desarrollarían esas acciones. Por una serie de desencuentros el proyecto naufragó y las pocas páginas dibujadas en esa ocasión fueron destruidas cuando la dictadura comenzó a estragar a nuestro país.

Ediciones Récord también multiplicó las reediciones de la primera parte, tanto como libro completo, en fascículos semanales y otra vez completo pero colorizado. Aprovechando el éxito de la obra, encargó una tercera parte a Alberto Ongaro, guionista italiano que estuvo ligado a los orígenes de Abril en Argentina y al que HGO sin duda debe haber conocido. Esta versión poco tiene que ver con lo planteado en las primeras entregas de El Eternauta, e incluso fue dibujado por otros artistas en base a algunas caras bocetadas por Solano.

Los noventa también marcaron la reaparición del personaje. Por un lado, Alfredo Scutti encontró un guión inédito de Oesterheld que fue encargado al dibujante Pez, para publicar en formato comic-book, en entregas mensuales. Aunque los motivos por los que jamás se dio a conocer esta versión no son muy claros, el trabajo del dibujante nunca se publicó ni fue devuelto por la editorial.

En 1991/2 existió un nuevo proyecto de novelización de la primera parte de la saga, surgido de una editorial de aficionados llamada Ficcionauta. El primer bosquejo de esa adaptación lo realizó Daniel Croci, abogado que tenía una columna en la revista Fierro y que estaba ligado a los orígenes del Círculo Argentino de Ciencia-Ficción y Fantasía. Por problemas de derechos y desacuerdos entre el adaptador y los editores, nunca se concretó pero existen, al menos, un plan general de la obra y una introducción escrita por Croci.

En 1994, Solano López comienza a planear una nueva historia conjuntamente con Ricardo Barreiro, que finalmente no fue llevada adelante por desacuerdo con los familiares de Oesterheld, a quienes desagradaba el tenor ideólogico del guión presentado.

Por esa fecha también, se conoció otro guión firmado por Jorge Claudio Morhain, que forma parte de un libro realizado por su autor titulado La Argentina premonitoria, cuya copia se puede obtener sin cargo en el site de la revista especializada Axxón (http://axxon.com.ar).

Algún tiempo después se conocerían nuevas versiones. Una escrita por Juan Sasturain, titulada La vencida, que fue propuesta a medios como Clarín y Página/12, aunque finalmente no fue llevada adelante tanto por problemas de derechos -en este caso, porque Alfredo Scutti aparentemente habría registrado la marca El Eternauta a su nombre- como por diferencias creativas respecto de la ideología del guión.

 

Las nuevas versiones

A partir del 8 de junio de 1997, la revista Nueva -que se distribuye como suplemento dominical de varios diarios del interior del país- comienza a publicar una nueva saga de El Eternauta, titulada El mundo arrepentido, a razón de una página por semana, en 48 entregas sucesivas. Con dibujos de Solano López y guión de su joven ayudante Pol (Pablo Maiztegui), la historia cuenta una de las aventuras vividas por Juan Salvo en el interín que va desde su desaparición en el «cronomaster», al final de la primera entrega, hasta su aparición en la casa de Germán, el guionista alter ego de Oesterheld que da a conocer la historia; con la característica adicional de estar colorizada por sus autores a través de computadoras.

Recientemente, en ocasión de Fantabaires ‘98, se presentó la recopilación en un tomo de la historia, a través de Club del Cómic Ediciones, con la inclusión de algunos pin-ups expuestos por importantes artistas nacionales, en la muestra conmemorativa realizada en la Fantabaires anterior.

A fines de 1998 apareció una nueva reedición de la primera parte de El Eternauta, en formato tabloide, responsabilidad otra vez de Ediciones Récord, aunque en esta ocasión, con producción de Cómic Press. Este trabajo fue anunciado como la versión definitiva de la obra, incluyendo un capítulo extra con Elena y Martita como protagonistas, que originalmente Oesterheld había excluido de la serie regular -previamente, ese material fue publicado en El libro de oro de Fierro, número 1, que fue dedicado a la memoria de HGO-. Además, se incluyeron otros pin-ups de la muestra antes mencionada.

Finalmente, en marzo de este año se dio a conocer una nueva saga titulada El Eternauta - Odio Cósmico, que a la fecha sigue apareciendo, en formato cómic-book y también en colores, producida también por Cómic Press para Editorial Récord. La aparición de esta nueva serie de aventuras ha despertado varias polémicas -principalmente en lo que se refiere a derechos de autor (ver recuadro)- y tiene algunas características como para tener en cuenta: el guión pertenecía, en principio, a Ricardo Barreiro, sobre un argumento de Pablo Muñoz, responsable de Cómic Press, y los dibujos corren por cuenta de Walter Taborda, lo que se mantendría de la misma manera hasta el número tres, a partir del cual el propio Muñoz se haría cargo de los guiones, por el fallecimiento del primer escritor.

A partir del número dos, además, se incluyen historias breves y autoconclusivas denominadas «Continuums», en las que se detallan alternativas laterales de la historia principal como la descripción del planeta de los Gurbos o la conquista de los Manos. La idea es transformar esas historias en novelas gráficas independientes, aunque dicho proyecto está directamente ligado a la suerte comercial del producto principal.

Para completar este informe hemos realizado una entrevista con Pablo Muñoz, y solicitamos su opinión a los herederos del maestro -la señora Elsa Sánchez de Oesterheld y Martín Miguel Mórtola Oesterheld-, obviamente involucrados en el tema.

El Eternauta marcha y marcha

La más clásica de las imágenes de El Eternauta (versión Solano López).

 

 

 

Odio Cósmico

Odio Cósmico, una continuación imaginada por Ricardo Barreiro con estético de cómic-book.

 

 

 

Juan Salvo en la Buenos Aires contemporánea

En Odio Cósmico, el color y las ilustraciones de Walter Taborda le han cambiado el rostro a Juan Salvo.

 

 

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© Horacio Moreno

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